YES Psychotherapy Services logo
Ilustración abstracta de un círculo dividido en dos mitades iguales, una con una cuadrícula ordenada y la otra con curvas suaves.

Padres de Hoy · Capítulo 5

¿Qué lado del cerebro predomina en su hijo?

El niño racional y el niño emocional: cómo acercarse a cada uno, y por qué ninguno de los dos temperamentos es mejor que el otro.

Las personas tienden a ser más “cerebrales” (racionales, orientadas a los hechos) o más “sentimentales” (emotivas, impresionables). La mayoría es una mezcla, pero suele predominar un rasgo, y lo mismo ocurre con los niños. Ejemplo: cuando Darío, de cuatro años, le arrebata un autito a su hermano Pablo, Pablo llora y corre hacia su madre. Cuando Darío le arrebata el osito a su primo Juanito, Juanito mira el payaso de Darío y le propone un intercambio. Pablo reacciona emocionalmente; Juanito, racionalmente.

La autora asocia el tipo racional con el hemisferio izquierdo y el emocional con el derecho. Los niños racionales son autónomos, quieren hacer las cosas solos, se relacionan mejor con las cosas que con las personas, desarman los juguetes para ver cómo funcionan, se interesan por la causa y el efecto, y necesitan llegar a sus propias conclusiones, lo que puede volverlos reacios a que simplemente se les diga qué hacer. Los niños emocionales valoran el contacto humano, piden ayuda con facilidad, no les gusta estar solos y buscan consuelo cuando tienen problemas.

Cómo adaptar su enfoque

Un niño racional necesita razones basadas en hechos. “Corta el teléfono porque lo digo yo” no funciona, pero explicarle el costo de las llamadas y el riesgo de que corten la línea sí. Un niño emocional, en cambio, necesita afecto: un abrazo y el reconocimiento de que extraña a su amigo, junto con la sugerencia de verlo mañana en la escuela. Un niño racional puede incluso rechazar los mimos. Ante los logros, un niño emocional primero necesita escuchar lo orgulloso que usted está; un niño racional primero quiere saber qué hizo bien y por qué. Ambos necesitan las dos cosas; la diferencia está en el orden.

Ambos tipos son igualmente valiosos, y el tipo del niño puede no coincidir con el de los padres. Un padre muy racional puede sentirse frustrado con un hijo emocional; una madre emocional puede sentirse herida por un hijo que no corresponde a sus muestras de cariño. Los padres deben identificar el tipo de su hijo y el propio, comunicarse en consecuencia y, además, alentar al niño a desarrollar el lado que menos usa.

Cómo comunicarse con el niño racional

  • Dele explicaciones concretas y ponga los sentimientos en palabras.
  • Ayúdelo a tener en cuenta a los demás y a comprender los sentimientos ajenos; vean juntos películas con mucha carga emocional y háblele de sus propios sentimientos.
  • Disfrutará leyendo sobre animales y plantas, y tenderá hacia las ciencias y las matemáticas.
  • No lo obligue a ser demostrativo, pero ayúdelo a entender por qué expresar afecto es importante para los demás.
  • No lo presione ni tenga altas expectativas en las artes.

Cómo comunicarse con el niño emocional

  • Trátelo con calidez y sensibilidad, sin amplificar su emotividad.
  • Enséñele a razonar y a comprender la relación de causa y efecto.
  • Tenderá a ser creativo, sociable y artístico, pero también desordenado; preste especial atención a desarrollar el orden.
  • Fomente su independencia para que no pida ayuda para todo; evite sobreprotegerlo.
  • Preséntele las realidades de la vida de manera gradual y suave, y enséñele a superar las dificultades.

Algunos niños usan ambos lados de forma equilibrada; con ellos, la tarea es nutrir su amplia gama de intereses. Los hermanos pueden ser de tipos distintos, y los padres deben valorar a cada uno sin comparaciones que disminuyan a ninguno.

Nota: El modelo estricto de personalidad “cerebro izquierdo/cerebro derecho” refleja la psicología popular de la época; la neurociencia actual no respalda dividir a las personas en tipos de cerebro izquierdo o derecho, aunque el consejo práctico de adaptarse al temperamento del niño sigue siendo válido por sí mismo.

Todos los capítulos

Un resumen con nuestras propias palabras de un capítulo de Padres de hoy: Instrucciones para criar a sus hijos en los tiempos modernos, de Iris Yankelevich, LCSW (Llewellyn Español, 2006). No es una reproducción del texto original. Más sobre el libro.

¿Quiere conversarlo?

Nuestros clínicos atienden a padres y niños en Manhattan, Queens y en línea. Llámenos y una persona real le ayudará a encontrar lo que necesita.

Contáctenos